
Por Agustín Corona
El Niño de Reyes de San Pedro de San Pablo del Monte tiene más de un siglo de tradición y, como cada seis de enero, inicia su recorrido por las diferentes calles de esa comunidad para llevar bendiciones a las familias.
La devoción hacia esta imagen representativa es mucha, por lo que vecinos lo reciben gustosos y con ánimos año con año.
El 2020
En este año el recorrido continuó con normalidad, como parte de las costumbres de este lugar.
2021
Fue en el año 2021 cuando, derivado de la pandemia, se canceló el recorrido, sin embargo, el cantante Jorge Domínguez brindó una serenata especial.

2022
Para el 2022, también hubo serenata con mariachis, previo a su recorrido por la comunidad.
La historia
Con base a lo investigado por la historiadora Sandra Acocal Mora, en su tesis de maestría, «La muerte infantil: crónicas coloniales y prácticas culturales San Pablo del Monte Cuauhtotoatla, Tlaxcala», refiere que «el registro más tardío que se tiene corresponde a 1912, asentado como Niño Grande, posiblemente para diferenciarlo del Niño Dios que es más pequeño».
Por ello, podría decirse que es uno de los aspectos religiosos más destacados y de trascendencia que, a diferencia del Niño Dios que corre por las calles, el Niño de Reyes camina acompañado de niños principalmente con cantos y alabanzas.
«El Niño de Reyes sale al recorrido dos veces al año: el 1 y 2 de enero y del 6 al 18 de enero», donde el recorrido únicamente lo hace en su barrio San Pedro, aunque sale a “comer, desayunar y cenar” en los barrios que decidan donar los alimentos, inclusive en San Isidro Buensuceso y otros lugares de Puebla.
Además, Sandra Corona plasmó que el mayordomo del año 2004, Migual Ángel Tlalpa, explicó que El Niño de Reyes era originario de la parroquia de San Sebastián de Aparicio, Junta Auxiliar de la Ciudad de Puebla que colinda con San Pablo del Monte.
De Acuerdo a la historia propia, el Niño no era querido por los nahuas de Aparicio, así que decidieron llevarlo a San Pablo del Monte y fue en la iglesia de San Pedro donde lo recibieron.
Un gemelo del Niño se encuentra en el mismo barrio y, aunque “es más flaquito”, no se sabe cómo llegó, pero la persona que lo tiene lo guarda muy celosamente y no permite que los vecinos lo vean.
Sin embargo, «Don Gil Cano, también del barrio de San Pedro, de 83 años de edad, «señaló que el Niño de Reyes es hermano del Niño Doctor que se encuentra en el santuario del municipio de Tepeaca, Puebla; pero además tiene otro hermano gemelo, más don Gil ya no recuerda quién es ese Niño y dónde está» (Sic).
«En su versión de la historia propia, en tiempos de la revolución, el Niño fue encontrado en una hacienda abandonada, parece que en Amozoc, Puebla, por los revolucionarios de San Pablo, quienes al terminar la guerra lo llevaron al pueblo».
Esta parte de la historia le fue transmitida a don Gil por su abuelo, que como su padre fue “revolucionario” e, inclusive, su papá tuvo el grado de teniente, su nombre fue don Martín Cano Gaspariano.
De esta forma, en este 2023, la tradición continúa, realizando diferentes actividades en honor al Niño de Reyes.
