
Como era de suponerse, los cuerpos hallados sin vida a un costado de la carretera Vía Corta Puebla-Santa Ana el pasado 28 de mayo, a la altura del municipio de Tenancingo y, después de haber sido identificados por personal de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), resultaron ser del vecino estado de Puebla.
En vida, los hombres respondían a los nombres de Mauricio N., y Herminio N., quienes vivían en Villa Frontera.
Con base a los indicios recabados el día del hallazgo, en la zona estaban amarrados de pies y manos y presentaban impactos con arma de fuego.
La mañana de aquel día, diversas corporaciones de seguridad se movilizaron y recabaron información con el objetivo de realizar las investigaciones correspondientes.
Con ello, nuevamente confirman que este tipo de delitos surgen en la entidad poblana y debido a la cercanía con Tlaxcala, arrojan los cadáveres en esta último estado para huir con rumbo desconocido.
