
Agustín Corona.- Desde la mañana de este lunes trabajadores de la empresa Levic, dedicada a la distribución de medicamentos en diferentes estados del país, realizaron paro de labores en demanda de mejores condiciones de trabajo y pagos que les deben.
Sin que hasta el momento haya una solución por parte de representantes de esta empresa, los empleados han reclamado que los exponen a grandes jornadas de trabajo, pagos incompletos y disminución de bonos de productividad.
Asimismo, refieren que les han quitado los viáticos por lo que para cumplir con su trabajo deben pagar casetas con recurso propio, así como exceso de tiempos extra y que no respetan los horarios de comida.
Areli Juárez, comentó que “el trabajo ha aumentado mucho, cada vez nos están pagando poco y nos están haciendo trabajar más, incluso hay veces que nos hacen trabajar hasta 16 horas obligatorias y no nos pagan conforme a la Ley”.
Hasta después de la 1:00 de la tarde, un representante intentó el diálogo con los quejosos, empero, éstos se negaron porque las condiciones que proponía para llegar a un acuerdo no eran viables, por tanto, decidieron continuar con el paro de labores hasta que haya una solución a sus demandas.

Respaldados por el sindicato Xicohténcatl, explicaron que son más de 300 trabajadores los que son explotados por lo que, al no aguantar más, acordaron realizar este tipo de acciones.
Por otra parte, según comentaron, una mujer le quedaron a deber 222 horas de trabajo, misma que después de un mes de entrar a trabajar, la ascendieron como supervisora, sin embargo, seguía ganando lo mismo y su trabajo fue mayor.
“A mi me pedían apoyo para salir hasta las 10:00 de la noche con la promesa de que me pagaría horas extras pero eso nunca sucedió, solo me decían que podía tomarme un día de descanso por las horas trabajadas y sin bono de productividad”, comentó.
De acuerdo a lo explicado por los trabajadores, la empresa Levic, con matriz en el Estado de México, recluta a mucha gente y son hostigados para que trabajen demasiado y posteriormente renuncien.
Por lo anterior, amagaron con llegar hasta las últimas consecuencias procediendo legalmente, con el objetivo de que les sean cubiertos sus ingresos que se han visto afectados.
La distribuidora de medicamentos está ubicada en calle Venustiano Carranza, en la zona de Tepexco del barrio de San Bartolomé y el reclamo de los empleados es que los dueños han encontrado la forma de explotar a la gente pagando poco.

