Chicles, galletas, refrescos: Mariana Espinosa alista negociazo en la Ciudad Administrativa

  • Estará prohibida la entrada a ambulantes para que los empleados se vean obligados a consumir en la máquinas del Clan Cuéllar.

El Petardo / La Opinión de Adolfo Tenahua Ramos

La presidenta honorífica del SEDIF, Mariana Espinosa de los Monteros Cuéllar, nuevamente está bajo señalamientos por presuntamente beneficiarse del poder público con un proyecto que dejaría fuera a comerciantes ambulantes para imponer máquinas expendedoras en oficinas del gobierno estatal.

Fuentes administrativas y trabajadores consultados aseguran que en la nueva Ciudad Administrativa Interestatal de Tlaxcala (CIAT) ya se perfila un esquema de exclusividad para la instalación de máquinas dispensadoras vinculadas al círculo cercano de la funcionaria, quien además es impulsada políticamente rumbo a la presidencia municipal de Tlaxcala.

El proyecto habría comenzado con restricciones al ingreso de vendedores de café, refrescos, dulces y alimentos a dependencias públicas bajo el argumento de “modernización”, aunque empleados señalan que el verdadero objetivo sería garantizar ventas cautivas y eliminar competencia para el negocio privado.

Las denuncias apuntan a que las máquinas operarían con ventajas privilegiadas: espacios gratuitos dentro de oficinas gubernamentales, energía eléctrica pagada con recursos públicos y flujo diario asegurado de miles de trabajadores y ciudadanos.

El tema ha generado indignación porque cientos de familias dependen de las ventas informales afuera de oficinas estatales, mientras desde el poder se estaría construyendo un modelo de negocio protegido desde las altas esferas del gobierno.

La polémica también golpea políticamente a Mariana Espinosa, quien en meses recientes ha incrementado su presencia pública y es considerada una de las figuras cercanas al grupo gobernante con aspiraciones electorales.

Está situación refleja cómo el aparato gubernamental estaría siendo utilizado para beneficiar intereses particulares mientras se desplaza a pequeños comerciantes que por años han sobrevivido de vender productos en dependencias estatales.

Es normal que la hija mayor del “Clan” busque sobrevivencia política y económica, el gobierno se terminó y no les quedará de otra más que ponerse a trabajar enserio, sobre todo aquellas que se acostumbraron a vivir de las mieles del poder y a costillas del pago de impuestos de los tlaxcaltecas.

El sueño chusco

Y la próxima vendedora de botanas pretende buscar la presidencia municipal de Tlaxcala, quizá sea la razón de su nuevo emprendimiento: Chucerias Cuéllar”.

Eso no se lo cree ni Lorena Cuéllar, mucho menos los del gobierno de la podrida Nueva Historia. En las encuestas no parece, es más, los ciudadanos ni la conocen. En fin hay que esperar lo que decida el pueblo.

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