Tlaxcala y Sinaloa se pelean el primer lugar por el número de muertos

Se fue al cagadero el discurso oficialista que pregonaba doña Lorena: Tlaxcala es el estado más seguro de México.

El Petardo / La Opinión de Adolfo Tenahua Ramos

La crisis de inseguridad en Tlaxcala es un acto insostenible que ha rebasado a la gobernadora Lorena Cualler, ya que de acuerdo con reportes nacionales de las fiscalías del país, el pasado 12 de mayo la entidad registró seis homicidios dolosos en un solo día, una cifra que colocó al estado al mismo nivel que Sinaloa, una de las entidades históricamente golpeadas por la violencia criminal.

El dato es devastador debido a que durante la gestión de la mandataria se ha insistido en sostener el discurso de que Tlaxcala es uno de los estados más seguros del país, mientras los hechos violentos continúan acumulándose en distintos municipios.

La jornada sangrienta del 12 de mayo dejó al descubierto que la violencia ya alcanzó niveles alarmantes y el estado parece rebasado ante el crecimiento de ejecuciones, ataques armados y delitos de alto impacto.
El multihomicidio de cinco personas en Zumpango municipio de Atlangatepec, hasta hoy no esclarecido fue una señal más de que en la entidad no hay garantías para una vida tranquila y segura.

La situación de inseguridad ya es insostenible en Tlaxcala, donde diariamente se reportan hechos violentos, robos, desapariciones y homicidios, sin que exista una ruta clara de seguridad por parte del gobierno estatal para contener la crisis.

Las críticas también se han dirigido hacia la millonaria inversión en tecnología y videovigilancia anunciada por el Cuéllar que repite insistentemente en sus Encuentros Tlaxcaltecas, donde engaña a la ciudadanía sosteniendo un discurso opaco de que Tlaxcala es el estado más seguro del país, pues en los hechos nada le ha salido bien a la mandataria y por el contrario, la incidencia delictiva aumenta sin que ella haga nada para garantizar la tranquilidad de las familias.

De nada sirve presumir equipos, cámaras y sistemas de inteligencia cuando en las calles siguen asesinando personas a plena luz del día y a cualquier hora, sin que existan detenidos o resultados contundentes.

El problema no solamente radica en el aumento de delitos, sino en la falta de capacidad para capturar a los presuntos responsables, lo que ha provocado una creciente percepción de impunidad y fracaso institucional.

“Se cometen los delitos y nadie termina detenido”, es una de las principales críticas que se repite entre la población.

El hecho de que Tlaxcala haya compartido la misma cifra de homicidios que Sinaloa encendió aún más la indignación social, pues mientras otras entidades reconocen abiertamente sus crisis de violencia, en Tlaxcala el gobierno estatal continúa apostando por una narrativa de control que contrasta con la realidad que enfrentan miles de ciudadanos.

El reclamo ciudadano contra el gobierno de Lorena Cuéllar Cisneros se intensificó tras conocerse las cifras, pues se considera inadmisible que un estado pequeño como Tlaxcala aparezca ya en reportes nacionales junto a entidades marcadas por la violencia extrema.

***

“Las opiniones vertidas en este espacio son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan, necesariamente, el pensamiento de Imaginario Social”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *