
Clara Aparicio.- Conocido como “Nachito”, este 1 de noviembre con motivo del Día de Muertos, fue sacado nuevamente por mayordomos en el primer cuadro de San Pablo del Monte a pedir para su tradicional calavera.
Esta representación es coordinada por el fiscal y mayordomos en compañía de familiares y se ha vuelto una tradición realizar su recorrido.
Cuenta la leyenda que Nachito le gusta hacer travesuras por lo que pasa todo el año amarrado de pies y manos.
De acuerdo al archivo parroquial Ignacio era un sacerdote que llegó con los franciscanos y se quedó a radicar en Tlaxcala en el año de 1690, teniendo diferentes actividades en San Pablo del Monte.
Previo a su muerte, solicitó ser sepultado en la parroquia y cada 1 de noviembre, el esqueleto de madera, es sacado del sótano para esta costumbre.
En el recorrido que se realiza cada año, lo acompañan el fiscal, mayordomos y pobladores.
Con lo que juntó le ponen su ofrenda y hasta antes de la media noche es resguardado por mayordomos.
Al siguiente día se levanta su ofrenda y Nachito vuelve al sótano donde pasará otro año más.
Aunque esta vez hubo poca participación de los comerciantes para su ofrenda, logró recaudar hojaldras, fruta, calabazas, miel, cacahuates, camarones, veladoras, entre otros.


