
Fuente: Jornada de Oriente / Foto: Archivo
El ex diputado local, dos veces dirigente del tricolor en el estado y ex secretario de Gobierno y de Comunicaciones en la administración estatal, Noé Rodríguez Roldán renunció a la presidencia del Comité Directivo Estatal (CDE) del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y a su militancia en este instituto político, al considerar que la dirigencia nacional “ha perdido el rumbo, dando paso a conductas opacas, autoritarias, centralistas y hasta facciosas”.
Es más, arremetió en contra del presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, de quien fue coordinador general de campaña en Tlaxcala, a quien responsabilizó de la debacle que vive el tricolor no solo en Tlaxcala, sino a nivel nacional.
En conferencia de prensa celebrada la noche de este martes en la que puso fin a casi 40 años de militancia priista, Rodríguez Roldán no descartó la posibilidad de sumarse a otra fuerza electoral, entre ellas Morena, pues reconoció que si bien no ha tenido ningún ofrecimiento al respecto, tienen coincidencias con diversos planteamientos de la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros.
Sin embargo, reiteró que su determinación obedece a que la actual dirigencia nacional priista y sus amigos, han trastocado los ideales del PRI.
“La dirigencia ha aniquilado no solamente a liderazgos y grupos políticos a lo largo de todo el territorio nacional, sino a los ideales que por décadas le dieron sustentabilidad al partido, olvidándose de los problemas que aquejan a México y, sobre todo, en los sectores más vulnerables del país, se ha manejado como una franquicia, un club privado de privilegios para los amigos, compadres, familias completas e incondicionales, que cínicamente ocupan dobles o hasta triples espacios negándole oportunidades a militantes profesionales y capacitados que forman parte de las filas de este instituto político”, criticó.
Aunado a ello, acusó que la dirigencia de Moreno Cárdenas ha centralizado las decisiones del partido, convirtiendo a los comités en los estados en solo oficinas de trámite, mientras que los legisladores federales y locales usan el cargo para beneficios personales o de grupos.
“El voto de nuestros llamados representantes populares solamente ha servido como moneda de cambio para negociar futuras posiciones políticas e impunidad para los incondicionales, porque a los comités directivos estatales nos han reducido a simple oficialías de partes u oficinas de trámite, porque las decisiones se toman en el Comité Ejecutivo Nacional sin conocer la realidad que vivimos en las entidades federativas, en los municipios y en las comunidades”, reiteró.
De paso, aprovechó para criticar el proceder de la coordinadora de la bancada priista en el Congreso local, Blanca Águila Lima, al asegurar que impuso una agenda legislativa que obedece a intereses personales y gremiales y “no a los de la base priista”.
