Narcos

Por Juan Luis Cruz Pérez

En Tlaxcala están ocurriendo hechos que derrumban el discurso oficial que busca esconder los graves problemas debajo de la alfombra, porque es un hecho que la delincuencia organizada opera en estas tierras y lo hace, por desgracia, a todo lo que da.

En un semestre, cuatro narco laboratorios que operaban con impunidad fueron asegurados por autoridades castrenses federales; los dos últimos, en menos de una semana, lo cual nos pone en realidad de lo que ocurre en Tlaxcala y que, desde el oficialismo, tratan de ocultar.

El 12 de mayo de este año, elementos de la Policía Federal Ministerial (PFM) de la Fiscalía General de la República (FGR) desmantelaron un narco laboratorio que operaba en el municipio de Santa Cruz Tlaxcala, en donde producían drogas sintéticas, esas que tanto daño generan en sus consumidores y miles de muertes generan por su trasiego.

El pasado 10 de julio, la Fiscalía General de la República aseguró en la comunidad de San Isidro Buensuceso, municipio de San Pablo del Monte, un inmueble que operaba como un narco laboratorio para la producción de drogas.

Hace una semana, nuevamente, elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional aseguraron y desmantelaron, en una barranca cercana del poblado de Santa Cruz Tenancingo, municipio de Hueyotlipan, otro inmueble dedicado a la elaboración de drogas sintéticas.

Unos días después, los efectivos federales hicieron un nuevo aseguramiento y desmantelamiento de un narco laboratorio, en la comunidad de Santa Rosa de Lima, del municipio de Ixtacuixtla, en donde también se producían drogas sintéticas.

Es de llamar la atención que todos estos descubrimientos han sido a partir de la intervención e investigación de las autoridades militares; el sistema de inteligencia estatal ha sido errático u omiso y los más de 300 millones invertidos en el sofisticado equipo de inteligencia del Centro de Control, Comando, Comunicaciones, Cómputo, Coordinación e Inteligencia (C5i) no han servido para coadyuvar en el combate de esta delincuencia organizada de narcotráfico que por desgracia, y pese a que lo nieguen, ya se asienta en Tlaxcala.

Mientras eso ocurre, en el gobierno están más ocupados por concretar un negocio más; doblaron al Legislativo, su dama de compañía, para concretar las reformas legales que le dan la posibilidad de privatizar carreteras y caminos, a costa del pago de usuarios y de paso, cumplieron la orden de planchar la legislación para echar andar el anhelado Autotrén. Viva el neoliberalismo en una época gubernamental en la que presumen que, por el bien de todos, primero los pobres.

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“Las opiniones vertidas en este espacio son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan, necesariamente, el pensamiento de Imaginario Social”.

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