En 2016 fueron halladas fosas clandestinas en San Pablo del Monte

La Procuraduría General de Justicia del Estado de Tlaxcala (PGJE) reportó que en 2016 encontró tres fosas clandestinas donde recuperó tres cuerpos en dos municipios de los cuales dos fueron identificados y el otro fue enviado al Semefo de Apizaco.

La ciudades de Tlaxcala y San Pablo del Monte, han sido los lugares donde cadáveres fueron hallados enterrados, de acuerdo a la información revelada la tarde del pasado martes.

Entre 2006 y 2016 en 24 de los estados de la república se han hallado casi 2 mil fosas clandestinas en las que criminales enterraron personas.

La plataforma “A dónde van los desaparecidos” recoge y dimensiona la barbarie que desde hace doce años se vive en nuestro país tras el inicio de la guerra contra el narcotráfico, impulsada por Felipe Calderón.

En esta investigación presentada el lunes 12 de noviembre se presenta la documentación de los más de mil 978 entierros clandestinos en 24 estados del país, las historias de las familias rotas y de los cientos de omisiones y deficiencias de las fiscalías estatales para investigar los casos.

Los números son escalofriantes, uno de cada siete estados tiene, al menos, una fosa clandestina y las casi dos mil equivalen a un entierro clandestino hallado cada dos días.

De acuerdo con la investigación coordinada por las periodistas independientes Alejandra Guillén, Mago Torres y Marcela Turati, de estas fosas se han recuperado 2 mil 884 cuerpos, 324 cráneos, 217 osamentas, 799 restos óseos y miles de restos y fragmentos de huesos cuyas identidades aún no han podido ser identificadas. De ese número de restos, solo se han podido identificar a mil 738 víctimas.

Aunque en Puebla la Fiscalía General del Estado no reportó ningún entierro ilegal, la PGJE admitió tener datos al respecto de acuerdo con el mapa que se puede ver en https://data.adondevanlosdesaparecidos.org/ si aparecen fosas en las zonas limítrofes de la entidad, como las dos halladas en San pablo del Monte, Tlaxcala y las de Castillo de Teallo, Ixhuacán de los Reyes, Perote y de Tihuatlán, en el estado de Veracruz.

El sitio, en el que se expone la investigación, cuenta con un mapa detallado en el que se ubican cada una de las fosas reconocidas por las autoridades, las cuales comenzaron a subir exponencialmente a partir del 2006, pasando de 2 a 10 en un solo año, mientras que para 2010 los lugares en los que criminales escondieron cadáveres de víctimas llegó a 105 en 14 estados.

En 2012 el número llegó a 375 en 20 entidades y a partir del 2012 la cifra no ha sido menor a 245.

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