
Por Rafael Santacruz Lima*
El funcionamiento del sistema penal acusatorio en México depende en gran medida del desempeño del Ministerio Público, autoridad responsable de dirigir la investigación de los delitos y ejercer la acción penal. Sin embargo, la autonomía que constitucionalmente se le reconoce no siempre se traduce en una verdadera independencia técnica, pues con frecuencia enfrenta presiones políticas y sociales orientadas a mostrar resultados inmediatos en materia de seguridad.
El modelo acusatorio exige investigaciones objetivas y sustentadas en datos de prueba obtenidos mediante métodos científicos, en coordinación con policías y peritos especializados. No obstante, en la práctica persisten problemas estructurales como la sobrecarga de trabajo, la falta de recursos y deficiencias en la integración de las carpetas de investigación, lo que debilita la calidad de los casos que llegan ante los tribunales.
A ello se suma la baja confianza ciudadana en las instituciones de procuración de justicia, de acuerdo con la ENVIPE elaborada por el INEGI, más del 90% de los delitos en México no se denuncian o no derivan en una investigación efectiva, lo que refleja una percepción social de ineficacia del sistema penal.
La presión por obtener resultados rápidos puede traducirse en investigaciones deficientes o decisiones apresuradas que ponen en riesgo principios como la presunción de inocencia y el debido proceso. Por ello, el fortalecimiento del sistema penal no requiere necesariamente más reformas legales, sino mejores condiciones institucionales que permitan al Ministerio Público actuar con profesionalismo, objetividad y verdadera autonomía.
Un Ministerio Público sólido y técnicamente independiente es indispensable para garantizar una justicia penal eficaz y respetuosa del Estado de Derecho, es decir, sin instituciones fuertes, el sistema acusatorio difícilmente podrá cumplir su promesa de justicia con la sociedad y garantizar el Estado de Derecho.
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*Profesor-investigador de Tiempo Completo, en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex). Miembro del Sistema Nacional de Investigadores-Conahcyt (Nivel 1).
