
Los avances en materia laboral que hoy vive México son resultado de una política pública que coloca a las y los trabajadores en el centro del desarrollo nacional, afirmó Carlos Augusto Pérez Hernández.
Señaló que la recuperación del salario mínimo, la disminución de la pobreza laboral y las reformas impulsadas durante los gobiernos de la Cuarta Transformación han permitido mejorar las condiciones de vida de millones de familias mexicanas.
“Por muchos años se apostó por modelos económicos que privilegiaban unos cuantos intereses. Hoy la visión es distinta: el crecimiento debe traducirse en bienestar, justicia social y oportunidades para quienes con su trabajo sostienen al país”, expresó.
Carlos Augusto destacó que los derechos laborales no son concesiones, sino conquistas históricas que deben fortalecerse permanentemente mediante políticas que garanticen empleos dignos, salarios justos y seguridad social.
Asimismo, reconoció el esfuerzo de las y los trabajadores tlaxcaltecas, quienes contribuyen diariamente al crecimiento económico y al desarrollo de sus comunidades.
Finalmente, sostuvo que consolidar una economía con rostro humano es uno de los principales objetivos de la transformación nacional, pues el bienestar de las familias debe seguir siendo la prioridad de las instituciones públicas.
“Cuando se dignifica el trabajo, se fortalece la economía y se construye un país más justo para todas y todos”, concluyó. :::
