107 años de tradición de Danza de los Basarios en San Isidro Buensuceso

Agustín Corona.- En honor a San Isidro Labrador, patrono de los campesinos, la tarde del 15 de mayo se realizó en San Isidro Buensuceso, antes conocido como Weitlakwawak, la tradicional Danza de los Basarios en la que 140 integrantes, hombres, mujeres y niños, mantienen viva esta costumbre que cumple 107 años de historia.

Como cada año, esta comunidad vivió una feria más en donde una de las actividades especiales fue esta danza, la cual estuvo respaldada por la diputada local, Guillermina Loaiza Cortero, quien coincide en la preservación de estas actividades que se realizan como muestra de agradecimiento al Santo Patrón para pedir lluvias y buena cosecha en el ciclo agrícola.

En la explanada de la cuasiparroquia de la comunidad, el representante del grupo Venancio Primo Sánchez Manzano, realizó una remembranza de cómo inició esta costumbre desde la época del porfiriato, explicando que se empezó a bailar desde el año de 1913 por los hacendados del estado de Veracruz y una parte del estado de Puebla.

Mientras que en San Isidro inició en el año de 1915, comunidad situada al pie de la Matlalcuéyetl y que hasta ese entonces se conocía como Weitlakwawak“,en un pequeño rincón del estado de Tlaxcala, donde un hacendado de nombre Juan Luciano de la Cruz, proveniente del estado de Veracruz”, hacía una gran fiesta en honor al Santo Patrón.

Contó que en el porfiriato el apogeo de las haciendas marcaban la vida de la población, en este caso el Rancho Jesús, Rancho María y San Isidrozol del barrio de San Nicolás, siendo en este último donde surgió la danza.

Luciano de la Cruz, quien es nombrado en los versos que forman parte de la danza, contaba con dicha imagen y al llegar el día de su festividad, sacaba una res, lo bailaban junto con los trabajadores, el caporal mayor que estaba a cargo de la gente montaba un toro, mientras el personal danzaba.

A través de los años y de generación en generación, se sigue esta tradición y actualmente, en lugar de un toro de carne y hueso, son usados unos toritos hechos de varas cubiertos con piel de becerro, siendo niños quienes representan al caporal.

Esta vez, de acuerdo a lo dado a conocer por Venancio Primo, participaron 140 danzantes quienes vistieron camisa, pantalón vaquero y sombrero texano, botas, espuelas y el caporal vestido de charro, para identificar como el caporal mayor o capataz.

Algunos de los bailes son el borracho, saludo, tres pasos, raspa, fila de canto, mezotoch, culebra, entre otros, y este 16 de mayo volverán a presentarse en diferentes calles de la comunidad.

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